
__Oye, cuánta vergüenza siento con Trinita que quedé en verme con ella en el Centro Comercial, y la lluvia no me dejó llegar, causando un inevitable incumplimento, y me gané un disgusto grande que aún no me disculpa.
__Ja,ja,ja, pero chico qué anticuado eres. ¿Acaso la vergüenza sirve para algo?.
Asombrado, y desilusionado por la respuesta recibida, procede a rebatirla así:
__Eso serás tú que no tienes vergüenza, y por eso ignoras siquiera lo que eso significa.
Excelente respuesta, a una realidad de la sociedad actual, como es la falta de vergüenza. Hay muchas actitudes que evidencian una clara falta de vergüenza, y la misma afecta al buen nombre familiar, como lo leeremos a continuación.