¡Que recuerdos tan sublimes me vienen al evocar mi época de estudiante
universitario!. Compartiendo desde opiniones, dudas de clases, sonrisas, apuntes de clases, el cafecito del cafetín universitario, por todas estas vivencias llegué a entender la repetida expresión: "el hombre es un ser eminentemente social", es decir de cuánto requerimos de la interacción con otros, y de que la soledad no es la mejor compañía. Pero, esa naturaleza social del hombre, lo hace comprometerse al contrato social implícitamente necesario de valores y comportamientos que rigen el trato hacia terceras personas, que no siempre es respetado por todos. Cuánta utilidad aporta el hacer algunas reflexiones sobre lo mal que se ve no honrar los valores sociales que todos merecemos, y es lo que pretendo en los planteamientos subsiguientes.
universitario!. Compartiendo desde opiniones, dudas de clases, sonrisas, apuntes de clases, el cafecito del cafetín universitario, por todas estas vivencias llegué a entender la repetida expresión: "el hombre es un ser eminentemente social", es decir de cuánto requerimos de la interacción con otros, y de que la soledad no es la mejor compañía. Pero, esa naturaleza social del hombre, lo hace comprometerse al contrato social implícitamente necesario de valores y comportamientos que rigen el trato hacia terceras personas, que no siempre es respetado por todos. Cuánta utilidad aporta el hacer algunas reflexiones sobre lo mal que se ve no honrar los valores sociales que todos merecemos, y es lo que pretendo en los planteamientos subsiguientes.
