Se fue el mes de Febrero, y dejó muchas noticias en Venezuela que "aportan mucha tela que cortar" respecto a la realidad política del país, muy fundamentalmente cuando al análisis de los valores éticos fundamentales se refiere. Parece que los altos personeros del gobierno nunca tuvieron una mamá que les enseñara que el abuso de la fuerza y el poder es groseramente inaceptable, de manera que en esa prédica nuestras madres intentaban inculcar el respeto a los más débiles, como niños, ancianos y mujeres. En esa sana educación de antaño, tanto familiar como escolar, se hacía ver que todo exceso con los más débiles sobrepasa el límite de lo aceptable y se ubica dentro de lo repudiable, lo inmoral, incluso, lo que ajustándose a leyes nacionales, se enmarcaría en aplicación de justo castigo. Como en esta Venezuela de hegemonía chavista parecen haberse olvidado esos sanos preceptos de convivencia social, escribo esta publicación tomando como marco un hecho que ha causado repudio nacional.