La vida a veces parece paradójica. Porque quizás te ha pasado que conoces personas muy honestas, muy trabajadoras, ¡y no les vá bien!,
a diferencia de otros que con menor esfuerzo incluso con cierta deshonestidad, les va mejor. ¿Qué puede ocurrir con esas personas honestas que no recogen lo que esperan o aspiran?. De hecho, hay padres que invirtieron toda su fortuna en sus hijos, pero fallaron en no dedicar el tiempo suficiente a ellos y entonces, ¡no basta el tanto dinero que gastas en los hijos, si....!. Voy además a comentar otros casos adicionales, que me hicieron reflexionar en el hecho: ¡no basta ser honesto!, porque hay algo que te puede estar faltando.
