
Todos los actos humanos tienen consecuencias, no sólo en que se recibe lo que se cosecha, sino también en que nuestros actos pueden servir de modelaje a otros, muy particularmente cierto en el público infantil. Desde peinados, atuendos, hasta palabras y gestos (incluso los excéntricos), son toda una fuente de información para niños y adolescentes.