Una gran realidad la del adagio que nos hace reflexionar que luego de perdidas, es cuando se valoran las cosas que teníamos por seguras.
Nos invita a ser responsables con esas cosas tan valiosas que tanto amamos. Y si hay algo valiosísimo en esta vida es la LIBERTAD, y aún cuando es un derecho humano fundamental reconocido por la ONU, es también un deber ciudadano el preservarla. Más, las actuales generaciones que no han pasado por las amarguras de irrespetos a las libertades individuales, ven con desdén la preservación de tan importante valor humano. Los invito a leer la reflexión para que entiendan a lo que me refiero.
