Hay valores que los veo tan fundamentales, que los predico con caràcter enfàtico, màs no radicalmente, porque el radicalismo es un antivalor. Con este planteamiento tan DETERMINÌSTICO encabezo un cuerpo de reflexiones sobre un tema de interès social que considero muy delicado y de mucha trascendencia; me refiero al respeto a la dignidad de la mujer, y muy en especial, el respeto a su sexualidad. Las lìneas siguientes apuntan su desarrollo hacia un panorama que muestre un horizonte donde la mujer sea esa "hermosa flor que da colorido y majestuosidad a un lugar", pero si esa flor es tratada salvajemente, no podrà exhibir pètalos de belleza.
